B I E N V E N I D O S - OPCIONES » E n g l i s h - F r a n c a i s «

Y CUANDO AYUNEIS...

Así dice el Señor: y cuando ayunéis, no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. ¿Qué es ayunar? Ayunar: es abstención. Y, ¿Qué pide Jehová de ti? ¿No es abstención de toda contaminación de carne? ¡Oh hombre! ¿Qué piensas tú que vas a heredar la vida con tantos ayunos y sacrificios que haces con tu carne mortal? ¿Por qué no mejor te abstienes de los deseos carnales, y de la vista de tus ojos y de la vanagloria de esta vida? ¿Qué no miras que ningún provecho sacáis sacrificando tu carne mortal? A Jehová no lo impresionas con tus muchos ayunos y sacrificios que hagas, porque no lo haces para Jehová; sino para mostrar a los hombres que tú si ayunas. ¿Sabes qué si quiere Jehová? Abstencionismo total de toda contaminación de carne, no de los alimentos que dan fuerza a tu cuerpo mortal. Jehová quiere corazones puros, que a lo malo lo llamen malo; y a lo bueno, bueno; que no tergiversen las escrituras por un bocado de pan, porque recuerden que el hombre yerra, hasta por un bocado de pan; por eso pues, estad atentos para que conozcáis cordura; como está escrito: oirá el sabio y aumentará el saber. Ahora pues, hijo mío, escucha las razones de mi boca; y veamos que dice Isaías 58.
La iglesia con cuarenta días de ayuno quiere que Jehová le avale lo que hace: hipocresía, mentira, desprecia a Jehová; y todavía dice: ¿En qué te hemos despreciado? ¿No es cosa fácil, ligera, no es abominación? ¿No es carga para el pueblo imponerle cuarenta días de ayuno? ¿No ves tú que es carga para el pueblo? Yo no quiero sacrificio, porque es de labios solamente, de labios porque su corazón lejos está de mí.

V.1 Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado.   Por eso te he dicho: clama a voz en cuello y no te detengas, alza tu voz sin temor y dile a  mi pueblo que no me aman, son desleales, ingratos; que me buscan cuando quieren para ser vistos de los hombres, para que digan: ese pueblo ama a la nación. ¿No es esto jactancioso? Me buscan cada día, me buscan, pero a su manera; no es verdad lo que la iglesia dice, que quieren saber mis caminos, porque si es palabra dura no es Dios, es el diablo; pero si es liviana y lisonjera, dicen: Dios te usa hermano, no el diablo. Quieren saber mis caminos, quieren que Jehová les hable paz, cuando ellos no han hecho justicia. Cuando terminen sus días de ayuno van a decir: ayunamos y no hiciste caso, humillamos nuestras almas y no te diste por entendido, pero, no han hecho justicia; se les llama a que hagan justicia y no sean injustos, sean misericordiosos, amen el derecho, y, ¿Qué han hecho? Nada, y ahora ayunamos. Porque en el día de vuestro ayuno buscas tu propio gusto, lo que te gusta, que no te hable de pecado.

V.2 Que me buscan cada día y quieren saber mis caminos ¿No es lo que quieren? Quieren saber cuál es la voluntad de Dios, que Dios les avale lo que están haciendo, quieren que les diga: si, adelante siervo mío. No, no. Como gente que hubiese hecho justicia. Como aquellos que están haciendo justicia y misericordia; quieren que Dios les hable y les declare su voluntad, cuando ellos no están dispuestos a aceptarla, solo lo hacen para justificarse, para limpiar lo que están haciendo; para que el pueblo diga ¡Mira que están buscando a Dios! están engañando al pueblo, pero a Dios no, porque Dios busca lo interno no lo externo ¿Cómo está tu corazón? si es misericordioso, justo, compasivo, si buscas a Dios de verdad, o solo para que lo miren, porque Dios pesa los corazones; proverbios 24 :12 Jeremías  17:9,10. Y que no hubiese dejado la ley de su Dios.  Ustedes saben que ya han dejado la ley, y  así me piden que yo haga justicia con los que la iglesia dice que están mal; y no saben que lo que hacen es que me piden justicia para ellos mismos, porque la iglesia es la que está mal, y no se dan cuenta que piden juicio para sí mismos.

V.3 ¿Por qué, dicen, ayunamos, y no hiciste caso; humillamos nuestras almas, y no te diste por entendido? Así van a decir: se terminaron los cuarenta días y no pasó nada; muchos dirán: ayunamos y no hiciste caso, se atreven a reclamarle a Dios, creen que compran a Dios con sus sacrificios y dicen: ayunamos y no hiciste caso, humillamos nuestras almas y no te diste por entendido; no, porque  buscaron su propio gusto, lo que les gusta. Si su corazón no es recto, es soberbio, los mira de lejos Jehová; y no se los avala Jehová, porque él no quiere sacrificio, quiere corazones humildes, humillados, que hagan justicia; si tan solo se dieran cuenta que a Jehová no lo van a comprar con sus sacrificios, que necesitan cambiar, llevar una vida distinta ante él, no harían esto. He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro propio gusto, y oprimís a todos vuestros trabajadores. La iglesia busca su propio gusto; dicen: al que Jehová hable que lo informe, al que le hable de paz y prosperidad, a ése le dirán: tú estás bien hermano; pero a aquellos trabajadores que le digan lo que Jehová dice, lo van a oprimir, lo van a oprimir, le van a decir: no es así, no es así, fue emoción; pero Dios no es de emoción, el dice verdad porque conoce.

V.4 He aquí que para contiendas y debates ayunáis, y para herir con el puño inicuamente. Es lo que hacen, contienden por cosas que no saben, pero contienden; debaten sobre cosas que ni ellos entienden y se creen saberlo, solo hieren, solo hieren. Ejemplo: Se reúne un grupo y el que se pone al frente se cree sabio y empieza a cortar,  a herir con la espada, pero no dan la palabra de verdad; es un inicuo, porque la palabra la tergiversa, la cambia para herir al pueblo. El día de ayuno los juntan, y el pastor se cree santo y los que están allí sentados solo son heridos, los lastiman; y al que se levanta  le aplican la palabra y lo hieren, y el otro como no sabe no se defiende, pero, Jehová pelea por él; porque se creen intérpretes de la palabra.  Ejemplo: El líder se pone al frente y se atreve a decir: ¿Desde cuándo Dios no te usa para echar fuera un demonio, para sanar, para hacer milagros?  Solo quiere impactar al pueblo que Dios está con él, cuando él no lo ha hecho, en él no se ha manifestado; su misma conciencia lo acusa: tú no lo has hecho; pero al pueblo lo engaña, por eso Jehová no les avala nada. No ayunéis como hoy. Si vives en soberbia, altivez, mentira, si no obedeces la ley, no ayunes; porque no será agradable delante de Jehová, no se va a oír tu voz, si quieres que Jehová oiga tu voz, deja el pecado, mentira, soberbia,  injusticia; y empieza a hacer justicia, y misericordia, para que tu voz sea oída en lo alto.

V.5 ¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza?  ¿Es ese el ayuno que yo escogí? ¿Es eso lo que me agrada? ¿Es ese el ayuno que el hombre esté afligido, que esté afligido un día, pero, después que termina continúa con lo mismo, vuelve a tomar las cosas viejas? ¿Es ese ayuno agradable a Jehová? No. ¿Llamareis esto ayuno y día agradable a Jehová? ¿Cómo vas a llamarlo agradable a Jehová  si en tu corazón está la maldad?  Pero al que no ayuna le dicen: tú no ayunas, tú no ayunas; pero si en su corazón hay maldad, solo para aparentar; no; esto no es ayuno y día agradable a Jehová.

V.6 ¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo? Solo que nadie sabe cuál es el ayuno que Jehová pide: ABSTENTE DE PECADO --ABSTENTE DE SER INJUSTO -- ABSTENTE DE LAS COSAS DEL MUNDO. ESO ES AYUNO Y ESO ES EL SECRETO  DE JEHOVA. ¿No es el sacrificio de Jehová dejar de pecar? Si dejas el pecado estas en ayuno; ese es el ayuno de Jehová dejar de hacer lo malo, dejar el pecado, y siempre tendrás la carne en ayuno. No es el que la iglesia dice, no  el que ustedes creen. Dejar de hacer todo lo que te cause placer, eso es ayuno. ¿Lo que hoy se hace que es? imposiciones del hombre, falsas interpretaciones, porque todo lo entienden natural.

V.7 ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano? Ese es, al partir tu pan, te abstienes de tu gusto, dar, no quedarte con todo, compartir. Pero, no se dan cuenta cual es el ayuno; ese es, y muchos se afligen y dicen: ¡Yo no he ayunado! Pero el verdadero ayuno, el que Jehová dice, no lo hacen.

V.8 Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto. Si; cuando dejes el pecado y lo que te causa placer, dejes la soberbia, y te sometas a la voluntad del Espíritu, entonces verás la gloria de Jehová, verás a Jesús; nacerá tu luz. E irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia; porque Jehová irá contigo, te va a guardar, estás limpio, sin pecado. El Dios santo va con los santos, pero, cuarenta días de ayuno y no dejas el pecado, no va Jehová contigo, te engañas.

V.9 Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si ya dejaste el pecado, invocarás y te oirá Jehová. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad. Pero si quitas lo que estás haciendo, el dedo que señala a tu hermano y no te señala tu viga, el dedo que mira la falta de tu hermano y no te señala la tuya, quítalo, quítalo.
El yugo. Quita de ti el pecado donde el diablo te tiene subyugado; quítalo, porque lo ha sembrado ahí y hay que quitarlo. Y ese espíritu inmundo que señala todo pecado hay que quitarlo, porque si tú sabes que tu hermano anda mal, ve y dile; pero, si lo sabes y solo lo señalas ¿No te es pecado? Pero si sabes que anda mal, ve y repréndele, entérate de las cosas como están, no lo que otro te diga, porque señalar pecado es placer, señalar el error en el hermano es placer, abstente de eso también.

V.10  y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía. Mira, si tú haces todo esto, limpiarte, no pecar, en esas tinieblas en que estás nacerá la luz, porque aunque no lo acepten están en tinieblas, dirán: realmente estaba equivocado, se darán cuenta de la voluntad de Dios.  En las tinieblas resplandecerá la luz.

V.11 Jehová te pastoreará siempre. Jehová te enseñará siempre, te dará de comer siempre. Y  En las sequías saciará tu alma. Jehová está saciando el hambre de muchos y está dando vigor a muchos. Y serás como huerto, porque estarás feliz no cargado, solo haciendo la voluntad de Dios, ya nada te va a agobiar, no tendrás sed.

HA DICHO JEHOVÁ DE LOS EJÉRCITOS